Documento sin título

f oro de educación musical, artes y pedagogía.
 Vol. 2, Núm. 2, Marzo/2017
ISSN 2545-7101
 
ISSNe 2525-1317


Entrevista con J. Abreu y E. Méndez, de ‘El Sistema’ de Orquestas (Venezuela)


Interview with José Abreu and Eduardo Méndez from ‘El Sistema’ of Orchestras (Venezuela)

Entrevista realizada por Silvia CARABETTA[*], Carla RINCÓN[**] y Pablo Serrati[***]

Cómo citar este artículo:
Carabetta, S., Rincón, C, y Serrati, P. (2017). Entrevista con J. Abreu y E. Méndez, de ‘El Sistema’ de Orquestas (Venezuela). Foro de educación musical, artes y pedagogía, 2 (2), 131-146.

Resumen:

Entrevista con José A. Abreu, fundador de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles,y con Eduardo Méndez, actual Director Ejecutivo de la Fundación Simón Bolívar. En la entrevista se desarrollan aspectos históricos, políticos y pedagógicos referidos a “El Sistema” de Orquestas de Venezuela.  

Palabras claves:

 El Sistema; Venezuela; José A. Abreu; Eduardo Méndez; Orquestas

Abstract:

Interview with José A. Abreu -founder of The National System of Youth and Children´s Orchestras and Choirs-, and Eduardo Méndez -Simon Bolivar Foundation´s current Executive Director. Issues regarding historical, political and pedagogical aspects about “El Sistema” of Orchestras in Venezuela are approached along the interview.

Keywords:

El Sistema; Venezuela; José A. Abreu; Eduardo Méndez; Orchestra

 

Presentación

En este número conversamos y debatimos con José Abreu [1] y Eduardo Méndez [2], de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela. Sin lugar a dudas, “El Sistema” configura una experiencia ineludible dentro de la realidad de orquestas y coros pensados como dispositivos de inclusión social a través de la música. A partir de su visibilidad internacional, relacionada fundamentalmente a las presentaciones europeas de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar dirigida por Gustavo Dudamel, El Sistema ha tomado notoriedad mundial y ha sido replicado en países de diferentes partes del mundo.
Esta notoriedad ha ido acompañada de una interesante reflexión, que no ha estado exenta de numerosas polémicas, que muchas de las veces trascienden las cuestiones musicales para internarse profundamente en lo político. En este sentido, la incorporación de una dimensión social para pensar la enseñanza musical, así como la cantidad de personas incorporadas por el Programa, proponen desafíos para pensar de nuevas formas la educación musical. Por estos motivos, y con la intención de comprender el modo en que entienden El Sistema los propios actores que lo construyen, hemos propuesto este diálogo con dos de las autoridades más importantes en este proceso.
Respecto a la metodología elegida, la entrevista se realizó entre los meses de enero y marzo de 2017, por escrito y vía correo electrónico. Para ello se elaboró un listado de preguntas que fueron remitidas a José A. Abreu y Eduardo Mendez, quienes contestaron a las mismas por escrito. Las respuestas dadas son presentadas tal cual fueron enviadas por estos últimos, salvo correcciones de estilo y formato.

La entrevista

Entrevistadores: ¿Cuáles son los antecedentes en los que se inspiró el proyecto que hoy día conocemos como El Sistema?

Abreu: Hasta 1975 en Venezuela la música había sido considerada exclusivamente un fin. La música es arte y es belleza, pero era apreciada de manera desarticulada y separada de la conducta humana y de la experiencia social. Estudiar música en mi país era un privilegio de pocos, no todos los niños y jóvenes con talentos podían acceder a los estudios musicales, bien porque sus familias tenían pocos recursos económicos, o bien porque los conservatorios de música estaban ubicados en la capital de Venezuela y las demás regiones tenían pocas escuelas de música.
El Sistema justamente nace para llevar a cada rincón del país y a todos los niños venezolanos sin distingo de ningún tipo, el mensaje de que la música permite vivenciar la belleza del ser en todas sus dimensiones y convertir la experiencia colectiva en la sublime elevación espiritual del ser humano.

Entrevistadores: ¿Cómo surge la idea de crear una orquesta con el objetivo de fomentar la inclusión y la formación musical?

Abreu: El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela conduce a los niños desde muy tempranas edades a experimentar la integralidad de su ser y de sus facultades… El Sistema rescató, desde sus inicios, la visión del individuo en colectivo, del ser que expresa la belleza a través de la práctica musical en sociedad.
Comenzamos a mirarnos como miembros de una orquesta, porque la sociedad funciona como una orquesta, donde nadie importa más que el otro, donde el sonido de uno en el atril tiene que armonizar con el sonido del otro y el de toda la orquesta, donde el resultado es común y no aislado ni individual, pero sí es el fruto de la sumatoria de las capacidades expuestas a su máxima expresión, a través del enaltecimiento del ser que es resultado indefectible en la práctica del arte… Ser educador, por ejemplo, me ha permitido diseñar y saber cómo debe ser llevada la educación de los futuros músicos, desde una óptica completamente distinta a la que lideraba la educación y otros ámbitos del quehacer colectivo a mediados de los años de 1970, en mi país.

Entrevistadores: Tomando en cuenta que la estructura del programa musical ha crecido notablemente, desde la creación en 1975 hasta ahora y se ha diversificado en programas de apoyo (educación especial, penitenciaria, atención hospitalaria, y fabricación de instrumentos con sus talleres de luthería, etc.) y a sabiendas de que, como toda estructura grande, es difícil que cada nuevo elemento siga la línea madre, entonces, ¿cómo se trazan las líneas estratégicas para la expansión y cómo se escoge a los responsables de desarrollar esos programas?

Abreu: Estamos profundizando el trabajo social que durante años ha venido haciendo El Sistema. Ese es el reto de todos en la Fundación Musical Simón Bolívar, ente rector del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela. A través de la Dirección de Desarrollo Social se ha planteado una labor sin límites, con gran apertura, comunicación y acercamiento a las comunidades con los Consejos Comunales y con las células de los barrios, a fin de establecer allí núcleos para niños que no tienen acceso a las sedes ya existentes y para jóvenes que nunca han salido de sus barriadas y que viven casi escondidos y olvidados.
Los niños, niñas y jóvenes músicos que ya forman parte de El Sistema y que viven en barrios, carecen de viviendas, alimentos e instrumentos y, en consecuencia, el plan de profundización social contempla ayudas económicas y soluciones habitacionales, más allá de su formación artística; también les estamos brindando asistencia médica constante. Sin embargo, actualmente se responde a las necesidades de las comunidades en la medida en que logramos recursos y apoyos de las autoridades locales donde se encuentran los núcleos.

Entrevistadores: ¿Cómo se realiza el seguimiento de ese desarrollo en cada uno de los espacios ganados,  a lo largo y ancho del país?

Abreu: Existen núcleos centrales, es decir por estado o región, que cuentan con un coordinador general, que por lo general es un músico egresado de El Sistema y activo en su región, quien a su vez recibe la información de los coordinadores de los núcleos y módulos que funcionan dentro de ese mismo espacio territorial. Periódicamente se hacen evaluaciones de la evolución y seguimiento de las actividades para determinar las necesidades y hacer las planificaciones y acciones correspondientes en cada caso y, por otro lado, para trazar nuevas metas y objetivos, de acuerdo con la evolución de los grupos de aprendizaje. También se hacen evaluaciones a los profesores que tienen a su cargo la enseñanza y periódicamente se les invita a cursos, seminarios y actividades de mejoramiento de las herramientas de enseñanza y los métodos de trabajo tanto en lo individual como en lo colectivo. También se presta apoyo y asesoría para los manejos administrativos en cada región.

Entrevistadores: ¿Cómo se logra responder a los nuevos desafíos y avanzar en tiempos de cambio, sin perder la esencia del planteamiento original? ¿Cómo se maneja la tensión que siempre generan los cambios?

Abreu: Hoy en día, lo social y lo colectivo son imperativos en el progreso del país. La economía mira a lo social como su rector, igual la tecnología, la educación y sin duda la cultura. Venezuela ha cambiado para ver en el ser humano el más alto de sus recursos, el más valioso, y más cuando actúa en sociedad, en una práctica que invita a ser cada vez mejores ciudadanos. El Sistema de Orquestas y Coros ha generado un cambio en la visión cultural, artística y educativa del país. Hemos demostrando que el ámbito donde más relegada quedaba la población ahora es aquel en el que se participa. Regiones, pueblos, localidades, ciudades (y en definitiva un país entero), participan a través de los niños, jóvenes, familias, vecinos y comunidades. Esto reivindica el quehacer cultural, sitúa al arte como una de las prácticas que más puede potenciar al hombre como actor de paz en sociedad.

Entrevistadores: Si consideramos que el desarrollo de El Sistema, en más de cuatro décadas, reafirma que es un proyecto que trasciende la política de un gobierno, ¿qué etapas pueden señalarse en relación con los procesos políticos de Venezuela?

Méndez: Los tres hitos más importantes que han determinado la consolidación y el crecimiento de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, son los siguientes:
En primer lugar, la expansión de los núcleos en todas las regiones del país. Desde su creación, el maestro José Antonio Abreu hizo un recorrido por el país buscando a jóvenes que querían tener un acercamiento real a la práctica musical. En 1975, cuando los 11 primeros jóvenes ocuparon los primeros atriles de la Orquesta Juvenil Juan José Landaeta, ya otro grupo de jóvenes procedentes de las distintas regiones del país estaba interesado en formar parte de este nuevo proyecto, pues desde 1974 el maestro Abreu había realizado múltiples viajes al interior con el fin de detectar y ubicar la demanda. Los ensayos subsiguientes se realizaron hasta con 120 músicos, provenientes de todos los estados. Esa misma generación se preparó para formar orquestas y brindar la enseñanza musical a las siguientes generaciones en las 24 entidades.  Generar una red de músicos a nivel nacional era la meta clara del maestro Abreu y para el 1980 El Sistema ya contaba con más de 24 núcleos y una orquesta sinfónica por cada estado; para el año 1990 El Sistema alcanzó 200 núcleos y contaba con más de 30 mil beneficiarios. Hoy, El Sistema cuenta con 440 núcleos, 1340 módulos (extensiones de los núcleos para llegar a comunidades de más difícil acceso), 1681 agrupaciones orquestales y más de 1300 coros, además abarca a más de 826.000 beneficiarios a nivel nacional.
En segundo hito es la consolidación del Programa de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela como programa de acción social. El maestro José Antonio Abreu logró que dentro de las políticas de Estado se considerase un programa artístico – social y pasara a la adscripción del Ministerio de Familia, Salud y Deporte, en el año 1994 como un programa de transformación y rescate del individuo (niño y joven) y protección de éste frente a los vicios del ocio –drogas, alcoholismo, prostitución, criminalidad, indigencia y otros-. Desde entonces, El Sistema no ha dejado de formar parte de la política de Estado en referencia a la prevención de la infancia y adolescencia venezolanas.  Por ese mismo período, también figura otro hecho en la historia de El Sistema que marca una pauta importante en el afianzamiento de la metodología de enseñanza y la profesionalización de músicos en toda Venezuela: la creación del Instituto de Estudios Musicales (IUDEM) en 1983. Con  el objetivo claro de garantizar la profesionalización de músicos en todo el país, a fin de permitirles competir en el ámbito académico, el IUDEM se constituyó como el centro de estudios profesionales de la música para proveer a sus alumnos una cantidad de herramientas teóricas y prácticas, y garantizarles así su crecimiento y desarrollo profesional.
El tercer hito fue la implementación de la extensión de los programas orquestal y coral enfocados también en la inclusión social de niños de edades más tempranas. Con el nacimiento de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela (SNIV) en el año 1994, formada por 180 niños provenientes de los 24 estados del país, se concreta el programa de acceso gratuito a la música en edad infantil y pre-infantil, es decir, se amplifica el rango de edad y se maximiza el alcance a mayor número poblacional para garantizarle ese acceso gratuito al arte. Aquí vuelve a fortalecerse la red nacional, pues la Sinfónica Nacional Infantil se convierte en el nuevo semillero de formadores para las generaciones venideras. Estos talentos juveniles serían unos años más tarde los nuevos talentos multiplicadores en los distintos estados.

Entrevistadores: ¿En qué medida la creación de la República Bolivariana ha interferido o potenciado el proyecto?

Méndez: El apoyo y respaldo indiscutible del Presidente Hugo Chávez Frías a la inversión social marcó un hito en el entendimiento político, cultural y económico de Venezuela. El primer acto público del fallecido Presidente fue, de hecho, visitar la sede de las orquestas y coros, allí se comprometió frente a los niños y jóvenes músicos a apoyarlos de manera irrestricta. Porque desde que asumió el mando del país, en 1999, miró a El Sistema justamente como la plataforma de transformación y rescate de la infancia y la juventud venezolanas, labor a la que nos dedicamos desde 1975, por lo que sin duda destinó un respaldo contundente a la inversión del crecimiento de las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela…
Su acción e inversión social ha catalizado muchos de los procesos de transformación social en Venezuela, lo que ha marcado una pauta histórica en el país y en el mundo. Pero, además, este apoyo a El Sistema ha podido demostrar que la educación artística a escala masiva es la base de la transformación y el bienestar de una sociedad.

Entrevistadores: Muchas personalidades públicas han cuestionado a El Sistema desde distintas perspectivas y entendemos que es casi inevitable cuando se ha logrado un proyecto con tanta trascendencia y exposición internacional. ¿En qué medida esto causa desánimo? o, por el contrario: ¿fortalece la mirada internacional hacia los logros del programa?

Méndez: Con los hechos y acciones de nuestra historia, con el trabajo sostenido, con la continuidad de nuestro desempeño, nuestros reconocimientos a nivel nacional e internacional, con el alcance de nuestros objetivos, con la inspiración demostrada ya en 60 países y la efectividad del impacto del desarrollo de un modelo de educación musical con carácter social; pero sobre todo, con el entendimiento de la diversidad de pensamiento, de la apertura a la crítica, de la auto-revisión y mejoramiento constante del proceso… Hoy más de 826.000 jóvenes y niños en Venezuela de distintos estratos sociales, mayoritariamente aquellos que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad; sin distingo de razas, religión, nivel cultural, estado de salud, condición físico-motora, disfrutan del acceso gratuito al arte de la música, en el que su práctica colectiva lleva al individuo a desarrollar altos valores humanos. Todo esto demostrado en los estudios como el del Programa de Naciones Unidas (PNUD), Banco Interamericano de Desarrollo (IDB) y otras investigaciones, tales como las de Oswaldo Burgos, Mariela Urrieztieta, Zahira García, Ender Burgos, José Cuestas…El alcance a todas las regiones, Estados, poblaciones y comunidades de nuestro país representa un hecho contundente de diversidad e inclusión, reflejado en las agrupaciones orquestales y agrupaciones corales que siguen multiplicándose por el país.

Entrevistadores: Las experiencias surgidas en otros países tanto de Latinoamérica como de Europa, a partir de El Sistema, ¿ayudan a repensar la propia experiencia venezolana?

Méndez: Nuestra atención a una población completamente diversa, permite constatar la inclusión del individuo en todas las aristas de su quehacer social, desde el niño hasta padres y madres, desde una población con características psico-motoras diversas hasta individuos privados de libertad, desde embarazadas hasta jóvenes profesionales de la música, desde niños y jóvenes sometidos a condiciones sociales vulnerables hasta el niño o joven de clase media; todos, absolutamente todos comparten e intercambian aprendizaje de valores en el coro o la orquesta junto a su enseñanza académico - musical, pues allí caben todos.
Demostramos con las acciones que el modelo de enseñanza musical con alcance social ha servido de ejemplo y es una inspiración en el mundo entero y por tal motivo, recibe el reconocimiento de importantes instituciones musicales, de personalidades de renombre en distintos ámbitos, de universidades, gestiones de Estado, grandes premios internacionales, organizaciones humanitarias y de defensa y protección de los derechos de los niños y jóvenes en nuestro país y en el mundo.

Entrevistadores: Hemos leído que El sistema busca formar ciudadanos antes que músicos, ¿cómo es la formación de los responsables a cargo para dar cumplimiento a dicho objetivo?

Méndez: La pobreza material es superada por la riqueza espiritual que aporta la música. Una vez que el niño supera la pobreza material sustituida por la riqueza espiritual, al tomar un instrumento y haber iniciado sus clases de música, se encuentra completamente preparado para salir adelante y superar cualquier tipo de obstáculos, bien sean económicos o de índole social. Hoy se puede decir que ningún niño en Venezuela está excluido del disfrute de la música y del derecho a su educación musical gratuita.
El Sistema hoy cuenta con 12 programas de enseñanza musical que se vinculan con la comunidad a través del intercambio, cooperación y enseñanza de valores trascendentales, que inciden en la transformación de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes, de su entorno familiar y de sus comunidades. Estos programas son Simón Bolívar, Alma Llanera, Nuevos Integrantes, Formación Docente, Formación Orquestal, Académico de Luthería, Penitenciario, Hospitalario, Educación Especial, Coral, Iniciación Musical y de Música Popular y otros géneros. En todos, El Sistema enseña valores familiares y comunitarios que favorecen e impulsan la organización, la igualdad de género, el trabajo en equipo, la disciplina y la solidaridad, acercando la música a los sectores más vulnerables de la patria.

Entrevistadores: ¿Venezuela ha podido desarrollar dispositivos de inclusión en otras disciplinas artísticas o no artísticas?

Méndez: Las oportunidades de los músicos formados en El Sistema son múltiples. Una vez que un niño o joven ingresa a El Sistema y se forma bajo la metodología de enseñanza musical, con alcance social, éste adquiere una serie de valores que abarca, entre otros tantos, la disciplina, el respeto, el esfuerzo sostenido, el trabajo en equipo y la multidisciplinariedad que lo impulsa a desenvolverse en paralelo, con gran habilidad social, tanto en la orquesta como en su práctica como miembro de fila o solista, en sus estudios teóricos de la música (impartidos dentro de El Sistema) y por su puesto en sus estudios regulares académicos, además de todas sus actividades como miembro de familia e individuo activo de una comunidad.
Esto le permite al joven adulto que ya ha avanzado hacia las orquestas profesionales y que ha alcanzado un nivel musical sólido, contar con la capacidad de afrontar cualquier otro estudio en otra área del conocimiento, sin abandonar su práctica musical, en buena parte de los casos. El reto más consistente que enfrentan la mayoría de nuestros jóvenes que se forman profesionalmente en la música y que al mismo tiempo inician estudios en otras áreas del conocimiento, es la resistencia que afrontan, por parte de los docentes de las universidades o centros de estudio, a comprender que estos jóvenes puede llevar adelante ambos desempeños con éxito. Desde un primer momento, nuestros jóvenes encaran a una docencia (en otras áreas del conocimiento) que descree de la posibilidad de que puedan ser eficientes en ambas áreas.

Entrevistadores: Si bien es claro que un programa de este tipo no resuelve la inclusión, sino que es una herramienta más, ¿dónde sienten que está el mayor aporte del Sistema y dónde sienten que podría hablarse de fuerzas opuestas que tiran por tierra todo o gran parte del trabajo realizado?

Méndez: Son muchísimos los jóvenes que en El Sistema suman el doble desempeño y pueden insertarse en una o más área del conocimiento con éxito. Así es el caso de jóvenes médicos, abogados, gerentes, comunicadores sociales, odontólogos, geólogos, administradores, chefs, entre otros múltiples desempeños profesionales, que lideran incluso hasta las dos áreas de desarrollo, la mayoría de las veces dentro de el mismo Sistema, pues les aporta una gratificación importante sentir que retribuyen su conocimiento a la institución, a la orquesta o al coro, que más que eso, lo consideran su familia.  Y más aún, hay centenares de historias de nuestros jóvenes que se dedican a la docencia dentro del mismo Sistema, multiplicando así el aprendizaje que ellos recibieron aquí…
Por otra parte,  aquellos jóvenes que deciden no formarse profesionalmente como músicos, sino que alcanzan un nivel académico de conservatorio, se abren las puertas a otras áreas del conocimiento y se insertan en otros mercados laborales siempre demostrando excelencia y elevado compromiso en lo que hacen.

Entrevistadores: Desde el punto de vista didáctico, es cierto que los modelos tradicionales de orquestas sinfónicas profesionales se caracterizan por ser espacios verticalistas, cayendo a veces en el autoritarismo. ¿Podrían desarrollar cómo se trabaja lo colectivo, la creación, el disfrute  en los distintos niveles de la pirámide?

Abreu: Para los miembros de El Sistema la música no es un oficio, no es un arte únicamente, es su vida. Pero, además, el compromiso de los músicos miembros de El Sistema y así el de los miembros de nuestras orquestas es insoslayable, profundo y sostenido como ninguna agrupación del mundo pudiera conocer. Esto las lleva ser orquestas de primera, apasionadas, entregadas, comprometidas con dejar en alto el nombre artístico y cultural de Venezuela, porque comenzaron desde muy pequeños a creer que juntos llevarían su propio nombre al más alto reconocimiento.
Estos jóvenes, así como el de tantos que vienen en el relevo, talentos no sólo en la dirección, sino en la carrera de solistas y en la gestión docente y gerencial cultural, representan el orgullo de todo un país. La docencia es una faceta que siempre me ha apasionado; yo sólo he otorgado la semilla, estos jóvenes con su esfuerzo y constancia conforman la impronta de un modelo musical que cambiará al mundo, con un mensaje de paz y de unión entre los pueblos y ese sigue siendo mi compromiso, constante, indefinido.

Entrevistadores: ¿Cómo se piensan en las diferentes etapas o niveles a los integrantes de las orquestas en tanto sujetos pedagógicos? ¿Son considerados como trabajadores? ¿alumnos? ¿En qué carácter se los comprende?

Méndez: El Maestro José Antonio Abreu visualizó la creación de la red de orquestas y coros justamente para ampliar el alcance de la enseñanza musical y la práctica colectiva de la música y brindarle a Venezuela la posibilidad sustantiva de un crecimiento en este ámbito al llevar de la mano la educación musical, desde los primeros años de vida del ser humano hasta su profesionalización y además, garantizar los niveles académicos claramente reconocidos en el exterior. Y no sólo eso, sino permitir el acceso gratuito a la música sin distingo económico, ni social, ni religioso, ni racial. La oferta académica de estudios superiores de música nació en respuesta a la copiosa demanda de nuevos jóvenes músicos que se formarían en El Sistema.
Desde entonces, varias casas de estudios decidieron crear escuelas y carreras relacionadas con la música, tales como: la carrera de música de la Escuela de Artes de la UCV (1978); luego en la UPEL y la Universidad de Carabobo también ofertarían la Mención Música (1983); el IUDEM (1983), Universidad que se crea para responder a la fuerte demanda de estudios musicales que contemplaran la ejecución instrumental y otros componentes. Más tarde, también en la década de los años 80, se concretarían otras iniciativas de estudios superiores en el campo de la música, tales como la Licenciatura en Música de la Universidad Experimental del Táchira, la Universidad Católica Cecilio Acosta del Zulia, entre otras. Luego, la Universidad Simón Bolívar abre en 1996, bajo convenio con El Sistema, la Maestría en Música y, posteriormente, la UCV abre el Diplomado en esta especialidad.
El músico venezolano y latinoamericano prontamente contará con el privilegio de un Centro de Formación Superior, dedicado a los estudios superiores y de postgrado de la música, fundamentados en las necesidades reales nacidas de la gestión y la metodología aplicadas en nuestra institución. En tal sentido, la historia nos permite concluir que la creación de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, determinó el impulso para la profesionalización de la música en nuestro país.

Entrevistadores: Algunos autores critican que la orquesta recrea la estructura jerarquizada de la sociedad, ¿cómo es la estructura, la disciplina, etc., desde los niveles más bajos de iniciación musical hasta la profesional Simón Bolívar? ¿Hay modelos pedagógicos y didácticos diferenciados según sea el nivel de la pirámide?

Abreu: La música y su práctica colectiva a muy temprana edad, incluso antes del nacimiento de un bebé, le brinda la oportunidad al niño de ir formándose en una escala de valores espirituales y humanos de muy alta trascendencia, como por ejemplo, el esfuerzo compensado; porque desde el mismo momento en que el niño toma el instrumento abandona la creencia del “no puedo” para evidenciarse premiado con el aplauso y el reconocimiento de familiares, amigos y la comunidad; la constancia: al trabajar día a día por el logro de las metas comunes traducidas en el concierto; la autovaloración y la autoestima: al ser testigo de su propio crecimiento y progreso musical, artístico y colectivo; el trabajo en equipo: porque sin duda son parte de un todo y allí ninguna parte es más relevante que la otra, todos son protagonistas de un logro común; la solidaridad: al compartir en sociedad, con los amigos y los compañeros que nacen en los atriles de las orquestas y las filas de los coros.
En la Orquesta y los Coros se pulen esos valores, actitudes y conductas positivas, fortaleciéndolos diariamente con el sano mérito y la fe en el “sí puedo; nada es imposible”. Allí mismo nacen individuos que se suman en el colectivo, buenos ciudadanos para la sociedad y el mundo, espíritus ricos en belleza, seres defensores de la unión, ejemplos dignos para el país y para el mundo.
El Sistema abrió el espacio para que niños y jóvenes construyan destinos de luz a través de la música. Una plaza donde todos suman, no importa de dónde vengan ni cómo sean, mucho menos qué posean. Y, por otra parte, El Sistema ha orientado los destinos de bien de más de 3 millones de venezolanos de casi tres generaciones, ha logrado reunir a familias que se encontraban fracturadas, ha provocado la formación de un buen número de gerentes culturales y productores artísticos que son quienes llevan hoy día las riendas de la estructura organizativa de El Sistema y nuestro orgullo que es el contingente de músicos y de profesores del más alto nivel.

Entrevistadores: Muchísimas  gracias por las respuestas remitidas  y por la amabilidad y compromiso con que la División de Prensa de la Fundación Musical Simón Bolívar, a través de Romina Noviello y Andreina Gómez, han atendido a nuestros requerimientos.
Selección de publicaciones sobre ‘El Sistema’

Baker, G. (2014). El Sistema: Orchestrating Venezuela’s Youth. New York: Oxford University Press.
García Flores, Z. (2009). La Enseñanza de la Música en las Universidades de Venezuela. Docencia UniversitariaVol. X(Nº 2), SADPRO - UCV Universidad Central de Venezuela. Recuperado de  http://www.ucv.ve/ fileadmin/user_upload/sadpro/Documentos/docencia_vol10_n2_2009/4_Zaira_Garcia.pdf
Burgos García, O. (2009). El Eco de la Orquesta: Análisis de los valores humanos reflejados en las crónicas sobre las presentaciones de la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar. Recuperado de https://www.academia.edu/493315/El_Eco_de_la_Orquesta_An%C3%A1lisis_de_los_valores_humanos_reflejados_en_las_cr%C3%B3nicas_sobre_las_presentaciones_de_la_Orquesta_Sinf%C3%B3nica_de_la_Juventud_Venezolana_Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar
Urreiztieta Valles, M. (2016)  Música para vivir. El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela: Ética ciudadana y significación sociopolítica. Editorial Académica Española –EAE. Recuperado de https://www.eae-publishing.com/catalog/details/store/de/book/978-3-659-07594-0/m%C3% BAsica-para-vivir-el-sistema-de-orquestas-de-venezuela?locale=es

Compilaciones dedicadas a Orquestas en Revistas Internacionales de Educación Musical

Action, Criticism and Theory for Music Education -ACT- (January 2016). Dossier: El Sistema in critical perspective. Vol. 15, Num. 1. Disponible en http://act.maydaygroup.org/volume-15/
Foro de Educación Musical, Artes y Pedagogía (Marzo 2016). Dossier: Orquestas ¿Inclusión social y musical? Volumen 2, Número 2. Disponible en http://www.revistaforo.com.ar/ojs/index.php/rf/issue/view/6
Revista Internacional de Educación Musical -RIEM- (2016). Dossier: Aspectos Críticos del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles: Programas Venezolanos e Internacionales. Número 4. Disponible en http://www.revistaeducacionmusical.org/index.php/rem1/issue/view/4


[*] Silvia Carabetta es Magister en Educación (UNICEN). Investiga la formación de educadores musicales. Es autora de “Sonidos y Silencios en la formación de los docentes de música” y “Ruidos en la Educación Musical”. Directora de la Revista Foro de Educación Musical, Artes y Pedagogía. Contacto: silviacarabetta@gmail.com

[**] Carla Rincón es Instrumentista profesional. Fue miembro de la Orquesta Sinfónica Simón Bolivar de Venezuela. Graduated Performance Hartt School. Directora Pedagógica del Instituto Zea Pagodinho y Directora Musical de la Orquestra Jovem Paquetá (Brasil). Contacto: rincon73@gmail.com

[***] Pablo Serrati es.Licenciado en Sociología (UBA) y docente de música. Investiga la educación musical en el nivel primario. Miembro del Equipo Editorial de la Revista Foro de Educación Musical, Artes y Pedagogía. Contacto: pabloserrati@gmail.com

[1] José Antonio Abreu es Director Fundador de El Sistema Nacional de Orquestas  Juveniles e Infantiles y Coros de Venezuela. Además de ser compositor  y director de orquesta, es Economista y Ph.D en Economía Petrolera, ocupando diversos cargos públicos. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos internacionales por su trabajo musical y su labor en pos de la formación y rescate de las generaciones más jóvenes a través de la música. Fuente: http://fundamusical.org.ve/actividades-artisticas/musicos/directores/jose-antonio-abreu/

[2] Eduardo Méndez es el Director Ejecutivo de la Fundación Musical Simón Bolívar. Es músico formado en el Sistema. Egresó de la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela) con el título de abogado y dos años más tarde se tituló como especialista en Gerencia Pública. Inició su carrera profesional en la Fundación Musical Simón Bolívar a los 22 años y ha desempeñado los cargos de coordinador musical, jefe de la división académica, director nacional de núcleos, director sectorial de formación académica y director ejecutivo encargado, siempre bajo la tutela del maestro Abreu. Fuente: http://www.avn.info.ve/contenido/sistema-orquestas-y-coros-instala-nuevo-consejo-directivo

Enlaces de Referencia

  • Por el momento, no existen enlaces de referencia


Apoyan este proyecto

 

Universidad de Santiago de Compostela (España)
http://www.usc.es/

Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)
http://artes.unc.edu.ar/

Instituto de Investigación en Producción y Enseñanza del Arte Argentino y Latinoamericano de la UNLP (Argentina)
http://institutoarteargen.wixsite.com/
unidadinvestigacion/

Revista Foro de Educación musical, artes y Pedagogía
ISSNe 2525-1317
contacto@revistaforo.com.ar